Ansiedad

La ansiedad nos activa fisiológica y emocionalmente. Cuando  se produce en exceso o ante situaciones neutras, puede repercutir negativamente en nuestra vida y en nuestro organismo.

La ansiedad excesiva da lugar a comportamientos que pueden interferir el funcionamiento psicológico adecuado de las personas.

La ansiedad generalizada en la que el sujeto experimenta preocupaciones continuas y exageradas acerca de  aspectos cotidianos de la vida o  el trastorno obsesivo-compulsivo  que  tiene su origen en  pensamientos o imágenes internas y recurrentes que la persona considera absurdos e inaceptables,  constituyen ejemplos de problemas ocasionados por un exceso de ansiedad.

Otros ejemplos los constituyen el  trastorno de pánico en el que el sujeto se enfrenta a situaciones en las que la ansiedad le provoca un miedo intenso e inesperado acompañado de manifestaciones fisiológicas y ante las cuales  el sujeto puede sentir miedo a volverse loco, miedo a asfixiarse,  miedo a morir, miedo a perder el conocimiento,etc.,  o  las fobias que dan  lugar a un temor  intenso ante  situaciones animales u objetos y que se acompañan por comportamientos y reacciones de evitación. De entre ellas, la fobia social puede llegar a ser una de las mas incapacitantes para las personas. Psicologos en Madrid

Para abordar el problema, en primer lugar es importante informar y ayudar al paciente a comprenderlo y saber por qué se produce. Posteriormente se trabaja sobre el componente cognitivo y  los componentes fisiológicos del trastorno mediante técnicas de reorganización cognitiva, pruebas de realidad, experimentos conductuales, exposición, generación de pensamientos alternativos,control de la activación y relajación. Psicologos en Madrid.

El tratamiento psicológico cognitivo conductual para tratar los problemas de ansiedad con la ayuda de psicologos ha demostrado su eficacia en cuanto a la desaparición de síntomas y  mantenimiento de los resultados a largo plazo. La   duración media varia de un individuo a otro, suele oscilar entre tres y cuatro meses. La recuperación del funcionamiento del paciente requiere la aplicación de estas técnicas así como  la implicación del paciente en el tratamiento y la colaboración y compromiso mutuo con el psicólogo, lo que sin duda ayudará a conseguir el objetivo y restablecer el bienestar.